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  • Alvaro H. Muñoz M.

El dibujo del desamor (... o el desdibujo de un amor)




Cuando recién comencé a facilitar sesiones de AONC vino a mi consulta una mujer de unos treinta y ocho años aproximadamente; tenía una hija pequeña .  Venía porque se sentía como estancada y traía muchas quejas sobre su ex-pareja; en el fondo había un sentimiento de abandono pero ella no lo veía muy claramente que digamos.  Cuando le pregunté para que venía, me dijo que quería olvidarle, moverse y seguir con su vida.  A pesar de haber terminado su relación con él hace ya algunos años, todavía seguía "pegada" del tema.   fue una sesión absolutamente normal, con ella en estado relajado observando las manifestaciones en su cuerpo de lo que pasaba en su pantalla mental y siguiendo las indicaciones del protocolo correspondiente; ya el tiempo de la sesión estaba por terminar, yo creía que íbamos a tener que agendar otra sesión para poder completar el proceso, y de pronto sucedió la magia de la AONC: su cerebro trajo la imagen de un dibujo hecho a mano, que él había dibujado para ella... pero ella comenzó a ver cómo el dibujo se desdibujaba poco a poco como en una película que corre de atrás para adelante, hasta quedar la hoja completamente en blanco.  Cuando la hoja queda en blanco, inmediatamente la sensación asociada en su cuerpo se desvanece también y ella suelta un profundo y liberador suspiro.  

Al cerrar la sesión le pregunto cómo se siente y me dice que está tranquila; le pido que piense en su ex-pareja y me diga cómo se siente.. cierra sus ojos y los vuelve a abrir y comenta que no siente nada.

Esto no significa que mi consultante haya borrado los eventos y experiencias previas, sino que solamente su cerebro dejó de asociar los eventos que vivió con su ex, a su felicidad. Su cerebro encontró por si mismo que había asociado su realización a una persona, y pudo liberar esa asociación.  Ella será libre de seguir su vida con otra persona, sola o tal vez, si ella lo elige, hasta podría tener una nueva relación con la misma persona, quien sabe... lo que si es seguro es que no volverá a sufrir por lo mismo y es también muy poco probable que vuelva a dejar que su felicidad dependa de la presencia - o ausencia - de alguien en su vida.

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